By | octubre 12, 2015

Logs de interaccionesEl segundo paso de la analítica del aprendizaje es la recolección. Significa que vamos a almacenar las interacciones de los alumnos para su posterior visualización y análisis. ¿Pero dónde se guardan las interacciones? ¿En qué formato?

Las interacciones suceden en los entornos virtuales de aprendizaje (EVA) o cualquier otro medio digital. Entendemos por interacción cada vez que un alumno hace clic en un recurso del EVA, en una actividad, envía un mensaje o una tarea, hace clic dentro de una página web o pulsa una opción de una App móvil.

Cada una de estas interacciones generará un dato crudo. En el anterior post Datos crudos en la analítica del aprendizaje los definía así:

Un dato crudo representa la unidad mínima de información recolectada y sin procesar de un tipo de dato específico.

Todos estos datos crudos deben almacenarse en un lugar seguro. Debe ser seguro en cuanto a manipulaciones en el origen o de pérdida de datos. Cualquier pérdida en la recolección de datos significará no poder finalizar el análisis o sacar conclusiones erróneas. Cualquier modificación en los datos recolectados nos llevará a la misma suerte.

Así pues, las interacciones van a generar datos crudos que deben almacenarse en un lugar lejos de manos externas. Este  lugar seguro que almacena datos crudos se llama log. Podemos definir log como:

Un registro de interacciones de roles educativos que contiene datos crudos.

Un log puede ser un archivo de texto CSV o una hoja de cálculo. Puede ser incluso una tabla dentro de una base de datos, con columnas y filas de contenido. Aunque en el interior de los logs la información normalmente se guarda en filas y columnas, existen otros formatos como el XML que tienen una estructura distinta y pueden utilizarse también para generar logs.

Lo que une a todos estos tipos de medios de logs es el la información básica que todos ellos contienen:

  • ¿Qué se hizo?
  • ¿Quién lo hizo?
  • ¿Cuándo lo hizo?
  • ¿Cómo lo hizo?

Imaginemos una hoja de cálculo. Contiene filas y columnas. Un log basado en una hoja de cálculo tendría por columnas cada una de las anteriores preguntas. Las celdas de cada fila tendrían la respuesta a cada una de ellas. De esta forma facilita el acceso a la información y a su análisis.

El análisis de los logs nos permite saber en un momento dado qué ha hecho un alumno, cómo lo ha hecho, cuánto tiempo ha dedicado y en qué opciones ha trabajado. En función de la granularidad de los datos almacenados podremos saber con más o menos detalle cada uno de los aspectos anteriores.

La generación de insights (conocimiento) es directamente proporcional al detalle almacenado en los logs. Cuantos menos datos almacenemos menos podremos saber de los alumnos y por lo tanto menos los conoceremos y menos conclusiones podremos sacar. Debemos procurar pues almacenar todo aquello que realmente necesitemos y en el mayor detalle posible.

Fuente de datos: Designed by Freepik

Daniel Amo Filvà

Profesor apasionado de las tecnologías. Creo en la Analítica del Aprendizaje para la mejora del contexto educativo. Investigo en e-learning, escribo, comparto conocimiento y practico el aprendizaje extremo.

More Posts - Website

Follow Me:
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *